miércoles, 27 de diciembre de 2006

Una mirada a la crisis de la cultura tibetana


26 de diciembre (Revista Chengming)

-El mundo todavía recuerda las imágenes del pasado 30 de septiembre, en las que un camarógrafo rumano filmó imprevistamente el asesinato de una monja tibetana que guiaba a un grupo de 73 tibetanos exiliados, muchos de ellos niños, en camino hacia Nepal por el Monte Everest.
En una entrevista con un periodista de la BBC, me preguntaron por qué niños tan pequeños quieren escapar bajo tales peligrosas circunstancias. Mi respuesta fue clara: durante más de 50 años, los tibetanos intentaron continuamente escapar de su patria para evitar la persecución política, rendir honores al Dalai Lama, recibir educación religiosa y aprender el idioma tibetano.
Esto es así especialmente en el caso de niños, que suman el 20% del total de los refugiados que arriesgan sus vidas para recibir una educación tibetana en las escuelas del gobierno tibetano en el exilio, en Dharamsala, India.
Pero, ¿por qué se envía a los niños a escalar una montaña tan peligrosa? Un miembro del Centro de Recepción de Refugiados del Tíbet, en Dharamsala responde que, “Aun cuando todos conocen los peligros, la gente sigue enviando a sus niños a la escuela en India, ya que en el Tíbet es imposible que puedan aprender su propio idioma y religión.”
El actual editor del Boletín Tibet, Dawa Tsering, fue un niño tibetano analfabeto. Una vez dijo en una entrevista: “La extinción de una nación no necesariamente implica la extinción de los cuerpos físicos. Muchas naciones se extinguieron a lo largo de la historia, pero pocas mediante la extinción de los cuerpos físicos de sus habitantes. La extinción de una nación es básicamente la eliminación de su idioma, de sus costumbres religiosas, etc… por eso los tibetanos están profundamente ansiosos y temerosos.”
Cultura en vías de extinción
¿Por qué el Tibet enfrenta tal peligro de extinción? Si duda, se debe a razones políticas. Antes de 1959, los tibetanos sólo hablaban en tibetano. Había más de 6.000 templos, y tanto las escuelas públicas como las privadas se encargaban de enseñar el idioma y cultura del Tibet.
Después de 1959, el Partido Comunista Chino cerró los templos tibetanos y estableció escuelas chinas; la elite del Tíbet fue asesinada o forzada al exilio.
Luego de implementada la reforma, las escuelas del Tíbet comenzaron a dictar clases bilingües, pero las clases de tibetano eran sólo un adorno.
Ya en 1992, un renombrado erudito tibetano señaló, “Aunque se dice que el tibetano es el idioma principal utilizado en el gobierno, reuniones y documentos oficiales, lo cierto es que en todos lados se habla chino. Bajo esta situación, los tibetanos ya perdieron su libertad de tener sus propios sueños y futuro”.
El extinto 10º Panchen Lama imputó al liderazgo comunista las crisis del Tíbet marginalizado. En la primera reunión del Centro de Investigación Tibetano en Beijing, dijo, “La región habló en tibetano durante más de 1.300 años, y sin embargo, luego de 20 años de régimen comunista, el idioma tibetano desapareció completamente”.
Durante esos 1.300 años que mencionó el Panchen Lama, los tibetanos tenían soberanía. El tibetano era el único idioma oficial, que no sólo perduró un largo tiempo, sino que produjo una deslumbrante y espléndida literatura.
Las autoridades del Partido Comunista Chino formularon las regulaciones para el idioma oral y escrito de la Región Autónoma, con la excusa de aliviar los conflictos con los tibetanos, y declararon que el propósito de las regulaciones era “asegurar el aprendizaje, uso y desarrollo del idioma tibetano”. Pero en la era de la globalización y del utilitarismo, bajo el régimen chino y la fuerte amenaza de la cultura china, el idioma tibetano está al borde de la muerte, y perdió su valor real.
Quienes sólo saben hablar en tibetano no pueden comunicarse ni siquiera para comprar productos de uso diario en su propia tierra, y mucho menos, podrán encontrar un buen trabajo en la ciudad. La realidad de que el “idioma tibetano es inútil”, hizo que los jóvenes abandonen el idioma tibetano y los obligó a aprender chino para sobrevivir.
La soberanía y el derecho al idioma propio
Niñas tibetanas vestidas con ropas tradicionales y sosteniendo un “Hada”, un tipo de pañuelo blanco usado por los tibetanos para rendir sus honores, rezan en la ceremonia del Festival de Liuyuehui. Muchos padres envían a sus niños al exilio en India para permitirles aprender las costumbres tibetanas. (Photo by China Photos/Getty Images) () -->
Al igual que los derechos civiles estipulados en la Constitución China, que en su mayoría son sólo trazos en el papel, el derecho de los tibetanos a un idioma también se encuentra sólo en papel. ¿Cómo ve el régimen del PC chino a la educación en el Tíbet?
El ministro de seguridad pública de la RP China, Zhou Yongkang, quien persiguió al Buda viviente tibetano Tenzing Delek en la provincia de Sichuan, dijo, “Enseñar el idioma tibetano en las escuelas es un gran gasto de mano de obra y recursos del gobierno”.
Aunque los tibetanos como raza hayan perdido su soberanía, en los papeles siguen siendo una raza “autónoma”. En este territorio nevado, los tibetanos son el cuerpo principal, con más del 90% de la población. Sólo permitiendo a ese cuerpo principal recuperar su verdadera autonomía, podrá la amplia y profunda cultura tibetana sobrevivir y continuar su desarrollo mediante el milenario idioma tibetano.
Desde que los montañistas rumanos descubrieron el asesinato de los refugiados tibetanos, la sociedad internacional examinó más atentamente las razones de la huída de los niños del Tíbet. Descubrimos el doloroso precio que los tibetanos deben pagar para salvar su idioma. La lucha por el derecho al idioma es coherente con su lucha por una verdadera autonomía. También se relaciona con los esfuerzos del pueblo chino en su lucha por la democracia y los derechos humanos.
Por Mo Li

Revista Chengming