martes, 27 de febrero de 2007

China cita a un consejero de la embajada española en Pekín para quejarse sobre la investigación de un genocidio

El juez Ismael Moreno comenzó el pasado 5 de junio a practicar diligencias en el caso de presunto exterminio en Tíbet y las torturas a la secta Falung Gong


Agencias, Pekín
Un consejero de la Embajada española en Pekín escuchará hoy la queja del Gobierno chino por la implicación de la Justicia española en la investigación de los supuestos genocicios y torturas en Tíbet y a la secta Falung Gong.El consejero de prensa de la embajada española en Pekín, Gregorio Laso, dijo que la convocatoria del Ejecutivo chino fue a la embajada, por lo que acudirá a la cita, fijada en principio para las 07.00 GMT, un consejero político designado por el embajador."Eso significa también que el nivel de la convocatoria es inferior", manifestó Laso.Otras fuentes afirmaron que el interlocutor de consejero español podría ser el jefe del departamento de Europa del ministerio chino de Asuntos Exteriores, Kong Quan.Presunto genocidioEl juez español Ismael Moreno comenzó el pasado 5 de junio a practicar diligencias en el caso de un presunto genocidio de Tíbet con el interrogatorio como testigo del director de la Fundación Casa del Tíbet de Barcelona, Thubten Wangchen.Wangchen ratificó la querella interpuesta por el Comité de Apoyo al Tíbet (CAT), que acusa a siete dirigentes chinos de la muerte y desaparición de más de un millón de tibetanos desde la ocupación militar por parte del ejército de China en 1951.El Tribunal Supremo español ordenó esta semana investigar el presunto genocidio y torturas a miembros de la secta Falun Gong, tras la querella que varios de sus miembros interpusieron en 2004 contra el líder chino Jia Qinglin.En un principio la querella no fue admitida a trámite por la Audiencia Nacional española.El pasado 6 de junio, el Gobierno chino declaró que la investigación sobre el presunto genocidio cometido por las autoridades chinas en Tíbet en los años ochenta y noventa es una interferencia en los asuntos internos de su país, al tiempo que calificó de "absoluta mentira" los hechos que se imputan a Pekín."Las denuncias del llamado genocidio en Tíbet son una fabricación total, un puro libelo", dijo el portavoz de Exteriores, Liu Jianchao.Además, consideró que "mentir, calumniar y sembrar la discordia es una treta favorita de la secta Falung Gong, que nunca triunfará en su intento de oponerse a la nación china".El ministerio español de Asuntos Exteriores destacó ayer en Madrid que el Gobierno "mantiene un escrupuloso respeto por las decisiones judiciales y espera que el asunto se pueda resolver de una forma comprensible para todas las partes".