jueves, 8 de febrero de 2007

El 30 por ciento de la población china se declara creyente, más del triple de lo que se creía hasta ahora


El número de creyentes en China es tres veces más alto de lo que se había creído hasta ahora y representa un 31,4 por ciento de la población, es decir, unos 300 millones de personas, según las conclusiones de un estudio elaborado por una universidad de Shanghai y del que se ha hecho eco la prensa nacional.Hasta la fecha, y aunque se había advertido un renacimiento del interés por la religión entre la población china, las cifras oficiales se habían mantenido inalteradas durante años y hablaban de 100 millones de creyentes en todo el país, es decir, menos del 10 por ciento de la población.El estudio, para el cual se consultó a 4.500 personas de más de 16 años, señala también que las religiones más practicadas por los chinos son el budismo, el taoísmo (la única religión originaria del país), el cristianismo y el islamismo, que representan el 67,4 por ciento del total, aunque también se ha producido un florecimiento de la fe en creencias 'paganas' locales como el rey Dragón o el Dios de la Fortuna.Así, el 66,1 por ciento del total seguirían los dictados de estas fes nacionales, así como del taoísmo y el budismo. Asimismo, el estudio indica que el 12 por ciento de los consultados se declararon cristianos, lo cual equivaldría a 40 millones de habitantes; el dato contrasta con la cifra de 16 millones de cristianos en 2005 establecida por las autoridades.Además, del total de consultados que se declaró creyente, un 72 por ciento aseguró 'sentirse más feliz ahora que cuando no tenían una fe'.El sondeo, llevado a cabo por la universidad East China Normal University a partir de 2005, explica que las principales razones argumentadas por los entrevistados para profesar una fe, en un país en el que hace tan sólo 30 años (entre 1966 y 1976, durante la Revolución Cultural) se recluía a los monjes en campos de trabajo, fue que la religión 'ayuda a curar enfermedades, evita desgracias y asegura una vida sin problemas' (28 por ciento de las respuestas) y que 'muestra el verdadero camino de la vida' (24,1 por ciento de consultados).'Este tipo de sentimientos son especialmente frecuentes en las zonas rurales', declaró Liu Zhongyu, uno de los responsables del estudio, que negó, sin embargo, que la religión esté asociada a la pobreza, ya que este revivir de la fe también está produciéndose entre las más prósperas zonas costeras, al este del país.También indica el estudio que, aunque se ha producido un cambio de mentalidad entre numerosas personas de edad avanzada que en la década de los 50 o 60 se consideraban ateos, las dos terceras partes de las personas que se autocalifican como 'religiosas' pertenecen a la franja de edad de entre 16 y 39 años.Aunque Beijing sólo permite la profesión de la fe en templos o iglesias autorizados, y persigue a miembros y representantes de congregaciones no permitidas como la Iglesia Católica (en el país sólo está autorizada la Iglesia Patriótica Católica de China, afín al Gobierno central), los resultados del estudio darían la razón de alguna manera al gobierno comunista, que defiende insistentemente que China practica una libertad religiosa y que en los últimos tiempos ha adoptado una actitud tolerante hacia la expansión de las religiones; siempre, eso sí, que éstas no sean vistas como una amenaza para su poder.
Terra Actualidad - Europa Press